sábado, 12 de septiembre de 2015

Elecciones

Sin duda, esto es algo que va más allá de todo. Es querer que seas feliz aunque yo no lo sea, querer que sonrías aunque yo no lo esté haciendo; y todo porque veo en ti cosas que no veo en nadie más. Profundidad. Humildad. Corazón. Veo a una persona. Una persona igual que las demás, con sus defectos y sus virtudes, excepto en el pequeño gran detalle de que tienes algo especial. O al menos para mí lo es.

Con tus actos y tus palabras y sin tú quererlo ni saberlo, has activado una especie de mecanismo en mi interior. Algo se ha encendido ahí dentro, y eres especial precisamente porque nunca nadie había sido capaz de provocar lo mismo antes. No sé si es un sentimiento, una esperanza o simplemente una ilusión, pero ese "algo" ha ido haciéndose más y más intenso con el paso de los años.

A veces me pregunto hasta qué punto yo he elegido esto.

No elegí encontrarte, pero sí saber de ti.
No elegí admirarte ni dejarme impresionar, pero tampoco elegí olvidarte y seguir mi camino.
Elegí elegirte aunque tú no me hayas elegido y aunque nunca en tu vida lo hagas.
Elegí seguir buscándote a pesar de que tú no elegiste dejarte encontrar.
Tampoco elegiste ser especial para mí, ni yo que lo fueras.
Simplemente pasó.
Yo te seguí la pista y tú hiciste el resto.
Tú solo fuiste tú.
Todo se resume en tú. En ti.

Tú. Sí, tú.

Y acabo de decidir que estoy dispuesta a elegirte siempre.

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