lunes, 13 de julio de 2015

Manías

Estoy obsesionada con anclarme en el pasado de algún otro modo que no sea estando presente, pues sé que eso no es posible. Sin embargo, siento la necesidad imperiosa de escribirlo todo: lo que vivo, lo que siento, lo que pienso, lo que imagino y lo que espero.

Tengo miedo al olvido porque, después del pasado, incluso después del presente, lo único que queda son los recuerdos. Y, ¿qué pasaría si de repente todo desapareciera de nuestra mente de golpe para ir a parar a ninguna parte, fuera de ella? Tantos años vividos; tantos momentos, compartidos o sin compartir. 

Es triste darse cuenta de que has dejado de recordar algo, e inmediatamente después desear que vuelva a tu mente. Sabes que habría merecido la pena volver a tenerlo entre tus recuerdos. La esencia de una persona está tanto en sus actos como en su forma de ver la vida, por eso considero importante que esa esencia, mi esencia, quede latente de algún modo.

Por ejemplo, escribiendo.

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