lunes, 11 de mayo de 2015

Tic tac

La nostalgia no puede evitar el cambio.
Influidos por todo, retenidos por nada.
A la vez tan largo y tan corto el paso de un año...
No puede eludirse esa llamada.

Cómo lo que era importante va perdiendo prioridad.

Presos de los segundos que nos arrastran.
Ahora ya no es ahora, sino antes.
El mañana llegará,
el después se acercará.

Los momentos cambian, suspiran, huyen.

Sólo la memoria conoce nuestro secreto,
y sólo el recuerdo nos ayuda a deducir
que no estuvimos muertos.

El pasado cambió, suspiró, huyó.

Nada es igual ahora, 
todo es nuevo a cada instante.
No desees que nada llegue,
no desees que nada pase.

El futuro cambiará, suspirará y acabará huyendo también.
Pero no intentes buscar un porqué.

Porque mientras tanto,
mientras lees esto,
mientras yo lo escribo,
mientras existe el pensamiento, 
los relojes avanzan y los segundos sucumben a la furia del tiempo.

Tiempo. 
Impasible, imparable, insaciable.
El tiempo y tú.
Tú contra el tiempo.

Y él siempre acaba ganando la batalla.


viernes, 1 de mayo de 2015

Lágrimas

"Una lágrima vale más que mil palabras.
Un suspiro es un sentimiento marchito.
Las palabras brotan sin intención alguna.
Los silencios esconden gritos desgarrados sin piedad.

Los sueños buscan abrirse camino entre el abismo de las dudas y el confuso recuerdo de tus labios.
La esencia permanece en su lugar pese a los fallidos intentos de alcanzar alternativas que quizá supongan un riesgo demasiado alto.

Tal vez el precio a pagar resulte excesivo.

Nunca pensamos que el dolor pueda ser capaz de adueñarse de todo, de cobrar vida para desterrar a tu alma.
Nunca decimos que la desesperanza es nuestro punto débil, que necesitamos ayuda, que no siempre soledad y lucha son una buena combinación.

Nunca lo decimos.
Pero una lágrima vale más que mil palabras."


A. M., 18 de octubre de 2014, 1:10