jueves, 25 de junio de 2015

Fuego

Debería estar prohibido amar tanto a alguien que está tan lejos.
Alguien a quien ni siquiera has visto en persona.
Debería estar prohibido creerse especial cuando hay personas que sienten lo mismo que tú.

No.
Lo mismo no.
Yo sé que siento algo especial.
Algo que me haría llegar al fin del mundo.
Algo que me haría esperar incluso hasta la muerte.
Es una locura, pero es lo que me pide el cuerpo. 
Lo que me pide la conciencia.
Lo que me pide el corazón.
Dejarlo todo por ti.
Sí.

"Tenerte cerca está lejos de mí." 
No si puedo impedirlo. 
Ni la mismísima distancia podrá conmigo. 
Y no pararé hasta que se me demuestre que lo que quiero es, definitivamente, imposible. 
Absolutamente imposible.

Nadie
siente lo mismo que yo,
nadie
estaría dispuesto a tanto.

He puesto mi vida en tus manos sin querer. 
El corazón ya no me deja alternativa.
No puedo cambiar mi destino.
Mi destino eres tú.
Está escrito.
Pasará.

Tan segura estoy como de que existo. 
Porque te quiero.
Y "te quiero" significa aquí y ahora.

Estoy dispuesta a esperar, pero se me hace muy difícil.
"He esperado cinco años, puedo esperar un poco más."
¿Puedo?

Me estoy volviendo loca.

No entiendo por qué tú.
No lo entiendo y sí lo entiendo.
Eres especial, mucho.
Mi refugio, mi consuelo.

Tengo ganas de gritar que te quiero, 
         ganas de correr hasta quedarme sin fuerzas, 
                      correr hasta encontrarte y abrazarte, 
                                                                 sentirte. 

Simplemente. 

Ganas de gritar que... 
"No puede ser. No todavía."
No. 
Aquí y ahora. 
Por favor... 
"Paciencia, paciencia."

No entiendo nada.

"Que uno de los dos ame al otro no significa que uno ame a uno."
Soy yo la que sufre.

"Uno de los dos no lo sabe."
No lo sabes.
No sabes nada.

Qué difícil explicar lo que siento.
Ojalá estuvieras aquí.
Aquí dentro.
Dentro de mi cabeza, 
dentro de mi corazón.

Ni aun así entenderías lo fuerte que es esto.

Golpeo una pared invisible para ti.
Sólo yo puedo verla.
Tú estás al otro lado.
No puedes verme, no puedo alcanzarte.

Romperé la pared.
Algún día la romperé.
Esa es la meta que persigo.
Llevará tiempo, pero podré con ella.

Y aunque ese instante sea insignificante para ti, todo habrá merecido la pena en mi interior. Toda la espera y todo el dolor. Y aquello por lo que tanto he sufrido y luchado se encontrará a menos de un metro de mí.

"Objetivo cumplido", pase lo que pase después, serán las palabras que sólo entonces tendré el honor de pronunciar. No más. Preferiré guardarme el resto para mí, pues ninguna palabra sería capaz de definir con exactitud como me sentiría tras tantos años de espera.

Romperé la pared.
Algún día la romperé.
Esa es la meta que persigo.
Llevará tiempo, pero podré con ella.
Y entonces rezaré para que al romperse no me rompa yo con ella.

Escaparé hacia ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario